domingo, 26 de octubre de 2014

Ciberbullying

El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen.
Por lo tanto tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se considere ciberbullying: si hay algún adulto, entonces estamos ante algún otro tipo de ciberacoso.
Según el Estudio sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por los menores publicado por el INTECO en Marzo de 2009 el ciberbullying se define como acoso entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños.

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?
Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:
·         Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
·         Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
·         Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
·         Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
·         Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
·         Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
·         Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
·         Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
·         Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.
Casos de ciberbullying en Argentina
  • Una tarde de invierno, Ramiro se sentó en su computadora para chatear con sus amigos como lo hacía todos los días. Para un chico de 15 años, conectarse a Internet e intercambiar mensajes, fotos y música es lo más parecido a respirar. Hacía un mes que "lo más" era un nuevo sitio llamado tcuento.com, en el que los usuarios, sin necesidad de inscribirse y de forma anónima, podían intercambiar los chismes de cualquier colegio. A Ramiro le divertía leer cómo algún desconocido era "escrachado" por comentarios que revelaban detalles de la intimidad del desdichado. Pero aquella tarde vio su foto publicada. Su cara, en primer plano, ocupaba una cuarta parte de la pantalla. Debajo, un mensaje anónimo atacaba: ESTE ES EL PELOTUDO DE RAMIRO, PARA EL QUE NO LO CONOZCA . A las pocas horas, otra foto trucada lo mostraba con una nariz de payaso, una peluca fluorescente y el dibujo de un pene en la boca. Inauguraba la catarata de insultos la pregunta: ¿SABES DELETREAR FRACASADO?

 "Soy al que más insultan en esa página. Primero me molestaban por el Messenger . Después pegaron mi foto en el sitio", contó a LA NACION Ramiro, que aceptó contar su historia, al igual que los otros chicos que se animaron a dar testimonio con la condición de que no hubiera fotos y se cambiaran los nombres verdaderos.
  • En la puerta de un colegio privado de Núñez, una alumna de 15 años, llamada Ludmila amenazó con cortarse las venas frente a sus compañeros, cansada de que dos chicos de la clase la insultaran todos los días por medio de un canal de chat .


  • Luciana, de 16, no soportó los continuos hostigamientos y se fue de la escuela en la que estudiaba, en Lugano. Unas compañeras de curso le habían robado el celular para enviarle mensajes agresivos a todos los contactos de su agenda. Sos un cornudo, tu novia se voltea a todos los de la clase, escribieron.El mensaje lo recibió un familiar de Luciana, que tras una crisis nerviosa hizo una denuncia policial.

Reflexión
Ramiro, Luciana y Ludmila son apenas unos de los tantos menores de edad que son, cotidianamente, víctimas de agresiones realizadas por medio de Internet y de las nuevas tecnologías. Fotos trucadas, difusión anónima de rumores, intimidades e insultos, bromas crueles y golpizas filmadas que luego son subidas a la Web o mensajes de texto a través de celulares y correos electrónicos intimidatorios son algunas de las variantes de esa forma de violencia y a veces extrema crueldad cada vez más extendida entre los chicos.
¿Pero cómo prevenirlo?
Si eres una de sus víctimas o te has sentido tentado a cometer algunas de las actitudes de ciberbullying cambia tu conducta ya que el ataque virtual es muy peligroso.
  • Cuida la información que envías y compartes por Internet a través de los foros, blogs, correos electrónicos;  redes sociales, mensajes de texto o  en las charlas por msm. Estas conversaciones podrían ser usadas para perjudicarte.
  • Evita hacer comentarios desagradables en la red. Si eres ofensivo o burlón, será más fácil que algún cibernauta te observe y te quiera pagar de la misma forma.
  • Nunca respondas una provocación con la misma actitud, lo mejor es bloquear a ese contacto y desestimar sus tontos comentarios.
  • Informa al proveedor del servicio online que uno de sus usuarios muestra una conducta agresiva. Si la conducta del agresor contradice las normas de uso de este medio, el contenido ofensivo se retirará.
  • Ayuda a la víctima si has detectado al agresor. Quizás no desees mostrar tu posición en los medios online donde el niño es atacado, pero puedes comunicárselo a sus padres, maestros y otros adultos. Lo importante es no permanecer indiferente.
En conclusión, hay que comenzar a tener mayores recaudos en la web y debería a haber mayores controles en las redes sociales tanto por parte de los padres y del proveedor online. Si todos nos unimos y hacemos frente a este tipo de acoso comenzará a disminuir y en poco tiempo desaparecerá.


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